Error de la confusión de causa y consecuencia.

No hay error más peligroso que confundir la causa con la consecuencia: esto se llama una auténtica corrupción de la razón. Sin embargo, este error se encuentra entre las costumbres más antiguas y más nuevas de la humanidad: entre nosotros incluso ha sido canonizado, se denomina “religión”, “moral”. Lo contiene toda tesis formulada por la religión y la moral; los

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