La Puebla de los Pardos

En honor a nuestros orígenes de la cultura costarricense nacida en esta hermosa provincia de Cartago. Los invito a leer esta historia, que relata la vida de nuestros antepasados en el inicio del siglo XVII, hagamos un viaje al pasado, imaginemos como fuera de antaño, la tierra y el cielo, que nos vio nacer.

Durante más de un siglo, el este de la ciudad de Cartago, no tenía población organizada, todo lo contrario, en esos primeros años, los negros, mulatos, mestizos y zambos que poblaban esta zona, se encontraban dispersos, ocupando charrales de “la gotera” de Cartago, inclusive cuando se edificó la primera ermita de la Virgen de los Ángeles y cuando se organiza a la Cofradía, estas gentes no tenían noticia del nuevo culto, ni querían poblar los arrabales de la ciudad.

El primer gestor de tratar de formar un vecindario en los alrededores de la nueva ermita, fue el padre Baltazar de Grados, con un rotundo fracaso, porque hacia el este de la ciudad, estos peculiares habitantes continuaron esparcidos por las montañas y chácaras, fuera de todo control religioso y de la jurisdicción política y administrativa de las autoridades españolas.

Con el gobernador Juan Fernández de Salinas y Cerda, a partir de diciembre de 1650, forma de nuevo el proyecto de poblar a estos vecinos de etnia negra en el paraje ya asignado por el padre Baltazar, con el objetivo claro de ordenarlos espiritualmente y políticamente.

De esta manera, en las ordenanzas del Gobernador, aparece por primera vez el nombre de “Puebla de los Pardos”, que será de uso frecuente entre los pobladores de la ciudad de Cartago (en castellano antiguo, el lugar escogido para poblar, una vez poblado recibe el nombre de Puebla. En cuanto al vocablo Pardo, en forma incorrecta se le quería asignar a toda la variedad de etnias que tenían en común la condición de libres).

Último vestigio que se encuentra en Bº Los Ángeles, 500m norte de la Basílica.

Cruz de Caravaca. Último vestigio que se encuentra en Bº Los Ángeles, 500m norte de la Basílica.

Las razones de orden político y religioso, para crear un vecindario organizado de “Pardos” debe entenderse también como una necesidad de los pobladores de Cartago, tener una fuente cercana de mano de obra que atendiera los chácaras y los hatos, como un complemento a los indios laboríos de San Juan de Herrera, al margen oeste de la ciudad.

Desde el punto de vista militar, fue también una necesidad que estos Pardos se lograran organizar en las milicias, con el fin de hacerle frente a las constantes amenazas de los piratas ingleses, que junto con sus aliados, los zambos mosquitos, llevaban acciones de saqueo en la costa atlántica, hasta el enfrentamiento directo en 1666 en los alrededores de Quebrada Honda.

Otro factor integrante de los Pardos en un vecindario organizado, fue la creación de la Cofradía de Nuestra Señora de los Ángeles en 1652, cumple fuertemente en poblar a los Pardos porque la Cofradía les va a dar cierta autonomía civil, política y económica, asegurando alguna estabilidad que favorece a estos Pardos que se estabilizan en la Puebla.

Con todo lo anterior, todavía continuaban muchos Pardos en zonas retiradas sin control alguno. Es por esto, que el gobernador Sáenz Víquez, con gran astucia para arraigar para siempre a los Pardos en el paraje alrededor de la ermita, los convierte en propietarios, con solares bien definidos y con excepción de algunos tributos.

A partir de 1676, se les concede autonomía política controlada, es por esto que para destacar claramente en las nuevas tierras comunales en las que los Pardos podían cultivar, además de las ya asignadas, se instalan como mojones las “Cruces de Caravaca” a finales del siglo XVII. Ya se puede considerar que “La Puebla” era una unidad poblacional organizad, con su Cabildo (tres regidores, un Alcalde y dos alguaciles), con sus solares propios y tierras de labranza. La Cofradía continuaba creciendo dando identidad a estos pobladores, consolidando un barrio que junto a la devoción de la Virgen de los Ángeles, la Puebla de los Pardos adquiere relevancia en el contexto urbano de la ciudad de Cartago.

Franco Fernández Esquivel.
La Puebla de los Pardos / Edición #1, Noviembre 2013.

3 comentarios

  • Hola. Estoy muy interesada en toda a información posible ojalá de estos personajes antes del hallazgo de la Virgen de los Ángeles, si la Cruz de Caravaca ya estaba, quien la puso y con qué fin, ya que estoy por escribir una obra de Teatro “La Virgen de los Ángeles”, soy Dramaturga y deseo saber de las costumbres de los pobladores, si celebraban algo en algunas fechas, si estaban en paz o tenían problemas, etc…
    Es muy bueno no inventar sino basarse en Hechos reales aunque los Personajes sean ficticios pero con el fin de contar alguna historia atractiva sobre nuestros antepasados y sus eventos históricos.
    Gracias por ésta página que esta muy bien reseñada e informa de manera interesante.

    • Rebeca Rosales Reyes

      Hola Flory en la Biblioteca Pública se celebrará un simposio sobre el tema de los pardos en la literatura costarricense y nos encantaría saber si vos conoces a otros expositores de este tema pero a nivel literario nos sería de gran ayuda pues es un tema de gran importancia acá en Cartago!!

      Saludos

  • CARLOS ALBERTO MUÑOZ

    De hecho, como en otras latitudes dominadas por los españoles y también los portugueses se inventaron los mitos de apariciones de vírgenes pertenecientes a etnias que los colonizadores querían mantener cerca de ellos para mano de obra, además de los esclavos que ya tenían. Nuestra llamada virgen de Los Angeles no es una excepción a este estilo de crear comunidades de indios, negros, mulatos, zambos y otros.

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